El violín: la energía sonora


Violinista Alexander Markov

Violin

El violín (etimología: del italiano violino, diminutivo de viola o viella) es un instrumento de cuerda frotada que tiene cuatro cuerdas. Es el más pequeño y agudo de la familia de los instrumentos de cuerda clásicos, que incluye la viola, el violonchelo y el contrabajo, los cuales, salvo el contrabajo, son derivados todos de las violas medievales, en especial de la fídula.

El cuerpo del violín posee una forma abombada, con silueta estilizada determinada por una curvatura superior e inferior con un estrechamiento a la cintura en forma de C. Las tapas del violín se modelan con suaves curvas que proporcionan la característica de abovedado. Los aros, que van alrededor del violín dando la silueta, son de poca altura, el mástil posee cierto ángulo de inclinación hacia atrás respecto al eje vertical, longitudinal y se remata por un caracol llamado voluta. La estructura interna del violín la constituyen dos elementos fundamentales en la producción sonora del instrumento dados por la barra armónica y el alma. La barra armónica corre a lo largo de la tapa justo debajo de las cuerdas graves y el alma está ubicada justo debajo del pie derecho del puente donde se ubican las cuerdas agudas.

En cuanto al secreto de la sonoridad típica de los violines realizados por las familias Stradivarius y Guarneri, existen hoy diversas hipótesis que, más bien que excluirse, parecen sumarse; en primer lugar se considera que la época fue particularmente fría, motivo por el cual los árboles desarrollaron una madera más dura y homogénea. A esto se suma el uso de barnices especiales que reforzaban la estructura de los violines. También se supone que los troncos de los árboles eran trasladados por ríos cuyas aguas tenían un pH que reforzaba la dureza de las maderas; también influye un comprobado tratamiento químico (acaso más que con el objetivo de la sonoridad, el de la conservación) de los instrumentos, que reforzó la dureza de las tablas. Por último, ciertos violines Stradivarius tienen en sus partes internas un acabado biselado de los contornos en donde contactan las maderas, el cual parece beneficiar la acústica de estos violines.

Desde la segunda mitad del siglo XX las cuerdas y la cinta del arco, en muchos casos, están siendo fabricadas con materiales sintéticos; empero, el uso de materiales sintéticos se ha extendido a otras partes en el caso de los violines fabricados en serie, por ejemplo cordales, mentoneras, tastieras, están siendo fabricados en plástico. Esto amerita la detracción de parte de los violinistas profesionales de escuela tradicional. Sin embargo, se construyen violines eléctricos, con casi todos sus componentes sintéticos, tales violines suelen usarse en conjuntos de pop, rock, jazz y afines.

 

‘Industria del cine discrimina a las mujeres’

Cine

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha denunciado que la industria del cine, a escala mundial, discrimina a las mujeres, de forma que solo un tercio de todos los papeles en las películas es protagonizado por un personaje femenino, informó el lunes la cadena venezolana Telesur.

“La industria del cine todavía tiene un largo camino que recorrer”, manifestó la directora Ejecutiva de la ONU para la Mujer, Phumzile Mlambo-Ngcuka.

En este contexto, Mlambo-Ngcuka, aseguró que los papeles de profesiones de prestigio suelen ser asignados a los hombres, mientras que las mujeres están limitadas a un estatus social más bajo que el de los caballeros.

Además, destacó el papel de los medios de comunicación que, a su juicio, pueden desempeñar un rol importante en la agenda de la igualdad de género en el mundo.

Asimismo, de acuerdo con un test realizado por la estadounidense Alison Bechdel, para saber si una película es machista o no, hay que ver si ésta muestra al menos dos personajes femeninos de importancia y dichos personajes dialogan en algún momento. Por otra parte, el tema central de esta conversación no debe ser un hombre.

FUENTE: HispanTV

 

Alain-Fournier, todo en una sola novela

Alain-Fournier

Alain-Fournier

Una fecha dispara en la memoria una lectura apasionante que muy bien podría ser compartida por los jóvenes de hoy. Este 22 de septiembre hará un siglo que cayó en Saint Remy la Calonne, durante una de las acciones iniciales de la Primera Guerra Mundial, un joven francés llamado Henri Alban Fournier. No había cumplido 28 años. Su cadáver fue a parar a una fosa común y solo se identificó y rescató en 1991 para recibir digna sepultura.

Un año antes de la metralla fatal aquel joven publicó su única novela, El gran Meaulnes, bajo el seudónimo literario de Alain-Fournier. Es posible localizar en bibliotecas la edición cubana de 1975 de la colección Cocuyo, cuidada nada menos que por el gran poeta Eliseo Diego.

Se trata de una de las más tremendas y alucinantes novelas de amor de todos los tiempos, enmarcada en la Francia provinciana de finales del siglo XIX y principios del XX. Esta referencia enriquece la percepción de la trama —de algún modo se respira la clausura de un ciclo histórico y el advenimiento de nuevas realidades y pesadillas—, pero aún sin tomar en cuenta el marco epocal, la novela impacta por su propio peso.

La narración es conducida por Francois Seurel, un adolescente hijo de maestro y a la postre maestro él mismo, a quien le cambia la vida la llegada a su casa y al poblado de otro joven, Agustín Mea­ul­nes, el gran Meaulnes. A partir de entonces se desarrollan avatares que involucran al narrador, a su amigo, a Frantz de Galeis y su hermana Yvonne, el amor de Mea­ul­nes, descubierto en una mansión donde resulta difícil conocer los límites entre el deseo y la realidad, entre la fábula y la decadencia. Límites en los que discurre el tránsito de la pubertad a la madurez, de la soledad a la solidaridad, de la especulación a la posibilidad, de lo onírico a lo crepuscular.

En la manera con que Fournier, mediante una prosa directa e intensa, de descripciones precisas y pulso latente, apresa esas paradojas, radica la seducción que ejercen las páginas de El gran Meaulnes, cualidad intacta que ha sobrepasado la prueba del tiempo.

Démosle crédito al poeta y traductor español José María Valverde cuando escribió: “Ante esta extraña maravilla que es El gran Mea­ul­nes, puede ser lícito, y aun inevitable, presentarla en términos personales, como una experiencia emotiva. (…) Casi cuarenta años después, y al terminar mi colaboración en la traducción de este libro, me he informado mejor sobre el autor y sobre la génesis de El gran Mea­ul­nes, y me he quedado maravillado al ver cómo se unían la literatura y la vida en él.”

FUENTE: Granma

 

Arqueólogos descubren dos ciudades maya en selva de México

Lagunita

Foto ilustrativa.

Un grupo de arqueólogos ha descubierto dos antiguas ciudades maya con ruinas de una pirámide y un palacio, una enorme puerta, además de altares y otros monumentos tallados en piedra en la selva de México, anunciaron fuentes oficiales.

Una de estas ciudades había sido encontrada y bautizada como “Lagunita” por el arqueólogo estadounidense Eric Von Euw en los años 70, y pese a que dejó una serie de archivos sobre estas ruinas, no explicó puntualmente su ubicación, que fue la causa principal que frustró muchos intentos posteriores de relocalizarla hasta ahora.

La segunda ciudad -descubierta por la misma expedición cerca de Lagunita y nombrada Tamchen- sale ahora por primera vez a la luz y se ha convertido en un hallazgo arqueológico que podría permitir un mejor estudio y conocimiento de la civilización maya.

Ivan Sprajc, del Centro de Investigación de Ciencias y Artes de Eslovenia quien lideró la expedición, explica que el descubrimiento se realizó gracias a una serie de fotografías aéreas que fueron tomadas sobre la selva tropical de Yucatán (Campeche).

En dichas imágenes, los investigadores pudieron divisar algunas anomalías entre la flora, situación que los llevó a poner en marcha la expedición. Fue de esta manera como hallaron Lagunita, una urbe entera cuya extensión oscila entre los dos mil y tres mil metros cuadrados.

Uno de los monumentos que más sorprendió a los arqueólogos fue una enorme puerta que tiene tallada una boca gigantesca, que según han dicho, “representa una deidad maya de la fertilidad de la tierra. Estas puertas simbolizan la entrada a una cueva y, en general, a un mundo acuoso, lugar del origen mitológico del maíz y morada de los ancestros”.

Según indican los expertos, Tamchen pudo haber sido construida en el periodo Preclásico (300 a.C. – 250 d.C.) y antes que Lagunita. Esta investigación ha sido posible gracias al patrocinio de la fundación estadounidense Ken y Julie Jones Charitable Foundation, así como de las empresas privadas: Villas (Austria), Hotel Rio Bec Dreams (México), y Ars longa y Adria Kombi (Eslovenia).

FUENTE: Hispavista

 

El misterio de las obras desaparecidas del Museo del Prado

Museo del Prado

El principal problema del Museo del Prado, la más importante institución cultural de España con cerca de tres millones de visitantes al año, “no reside en que presente una imagen falsa de la situación financiera y patrimonial, sino en las rotundas manifestaciones del Tribunal de Cuentas sobre el posible incumplimiento de la legalidad y la falta de procedimientos internos de control en el Museo

El principal problema del Museo del Prado, la más importante institución cultural de España con cerca de tres millones de visitantes al año, “no reside en que presente una imagen falsa de la situación financiera y patrimonial, sino en las rotundas manifestaciones del Tribunal de Cuentas sobre el posible incumplimiento de la legalidad y la falta de procedimientos internos de control en el Museo”.

Así de contundente es Javier Martín Cavanna, director de la Fundación Compromiso y Transparencia, una plataforma fundada entre otras cosas para investigar la rendición de cuentas y el impacto social de las instituciones.

En un artículo de opinión publicado en el digital El Confidencial, el experto denuncia la inoperancia del Real Patronato del Museo del Prado y analiza las demoledoras conclusiones del informe de Fiscalización del Museo del Prado realizado por el Tribunal de Cuentas, referente al año 2012, y hecho público hace unos días. En el documento se dice que una de las pinacotecas más importante del mundo “desconoce el paradero de 885 obras de arte”.

Una desaparición que no es nueva porque se han perdido a lo largo del tiempo, pero que está sirviendo de “cortina de humo” para “tapar” el caos, el desgobierno y la falta de transparencia que se denuncian en el informe, según observadores expertos en temas culturales consultados por Nóvosti.

Desde el Museo, han quitado también importancia al tema de las obras con paradero desconocido.

“Esta referencia del Tribunal de Cuentas lleva repitiéndose como mera formalidad al menos desde 1978, que fue justamente cuando se puso en marcha una iniciativa que ayudó a revisar los inventarios del Museo y a fijar concretamente la cifra de obras no localizadas”, afirmaba una portavoz del Prado a Nóvosti. “Las mayoría de las obras no localizadas es por razones relacionadas con la propia formación de la colección y en tiempos remotos”, precisaba.

El museo cree que algunas piezas debieron desaparecer en “incendios e incluso conflictos bélicos” dice el diario El País en una información titulada “El Prado no encuentra 885 obras”.

La insistencia de los periodistas ha llevado a una aclaración pública el 24 de julio del propio director del museo, Miguel Zugaza, que insiste en que la noticia “es conocida desde hace más de 30 años”. La única novedad del informe es haber encontrado “41 obras entre las que figuraban como ‘no localizadas o perdidas′”. El director recuerda que las obras no localizadas han pasado de los “1.425 registros apuntados en el informe de 1979 a los 885 actuales”.

Aún con todo, las excusas del Prado no han convencido al Tribunal, que reclama “proseguir” con la búsqueda de las piezas listadas en “antiguos inventarios”.

Martín Cavanna arremete contra el Patronato del Prado al que critica por desempeñar una “figura decorativa”. El Tribunal de Cuentas “los acusa de todo: incompetencia, incumplimiento de la legalidad, falta de control interno, ausencia de políticas y procedimientos, nula supervisión de los riesgos asociados a la gestión de la colección, falta de claridad en la definición de las facultades y competencias de los órganos de gobierno, ausencia de transparencia en la adjudicación de contratos y licitaciones, carencia de medidas de seguridad, etc.”.

Para ello propone reducir número de patrones nombrados en función de su cargo político e institucional siguiendo las buenas prácticas de los museos de renombre internacional, un modelo en el que prima la no injerencia del poder político y “gozan de una enorme autonomía en su gestión”.

El Tribunal de Cuentas estima que el 45% de las obras de la colección del museo está sin restaurar y sin conservar y denuncia “la debilidad” en la “gestión de los bienes artísticos” por “ausencia de normas internas que regulen las actividades”. El inventario al año 2012 contabiliza 27.509 piezas en posesión de la pinacoteca.

El informe, que examina las cuentas, el cumplimiento de la legalidad y el análisis de los sistemas y procedimientos museísticos, hace 13 recomendaciones para mejorar la situación de la institución. El documento ha enojado profundamente a los responsables del Prado que tachan de injustas las conclusiones, además del varapalo que representa para una de las instituciones más internacionales y con mayor prestigio de España.

Pero el Prado no es la única pinacoteca que pierde piezas. El Museo Nacional Reina Sofía de arte contemporáneo también notificó en 2006 la desaparición de Equal-Parallel-Guernica-Bengasi, una escultura de cuatro bloques que alcanzaban las 38 toneladas de peso del artista estadounidense Richard Serra. Las últimas referencias de la obra estaban datadas en 1992.

La obra regresó al edificio gracias a la copia que realizó el propio artista. La figura fue creada específicamente para el Museo Reina Sofía en el marco de la exposición Referencias, con la que se inauguró el Centro de Arte Reina Sofía en 1986. Todavía hoy se preguntan cómo pudo desaparecer una obra de tamaña envergadura de un edificio con alta seguridad. 

RIA

 

Documental: 8 de cada 10 personas están dispuestas a torturar si se les ordena

Tortura

El experimento actual fue realizado en un estudio de televisión, donde los concursantes no sabían que se trataba de un experimento. El juego consistía en que el “encuestador” o torturador debía hacer preguntas a su compañero y en caso de fallar debía mover una palanca y así el “encuestado” recibe una descarga eléctrica.

El documental es la recreación de un antiguo experimento realizado en la Universidad de Yale por Stanley Milgram, donde a una persona se le instruye administrar descargas eléctricas a otra, a medida que tiene una equivocación.

El experimento actual fue realizado en un estudio de televisión, donde los concursantes no sabían que se trataba de un experimento. El juego consistía en que el “encuestador” o torturador debía hacer preguntas a su compañero y en caso de fallar debía mover una palanca y así el “encuestado” recibe una descarga eléctrica. A medida que más se equivocaba, se aumentan los voltios de descarga. El concursante que hacía de encuestado, era un actor partícipe del experimento y mientras subían los voltios, el actor simulaba quejas, gritos y desesperación.

La idea era analizar hasta donde podían soportar los “encuestadores”, hasta donde aceptaban las órdenes de seguir administrando el shock eléctrico. Los resultados son escalofriantes

 

En Chile movimiento para derribar todos los monumentos de la dictadura

Estatua

Hace unos días el Movimiento Ciudadanos por la Memoria entregó 5 mil firmas a la presidenta Michelle Bachelet, solicitando la remoción de una estatua de José Toribio Merino emplazada en el Museo Naval en Valparaíso

Hace unos días el Movimiento Ciudadanos por la Memoria entregó 5 mil firmas a la presidenta Michelle Bachelet, solicitando la remoción de una estatua de José Toribio Merino emplazada en el Museo Naval en Valparaíso, pues la consideran parte de los “signos de glorificación de la dictadura”. Simultáneamente, hace también pocos días atrás Renovación Nacional (RN) ha comenzado a debatir si eliminar de su declaración de principios la alusión al Golpe militar de 1973 al cual miembros del partido que se fundaría a fines de la dictadura, instaron, apoyaron y ofrecieron su lealtad luego del 11 de septiembre.

En registros distintos, ambos episodios plantean problemas similares, relativos a cómo vincular el presente a un pasado considerado trágico e indigno, buscando omitir del espacio público (una declaración, un museo, o una calle) la alusión a ese pasado en clave de homenaje.

Similar dilema enfrentan todas las sociedades que han efectuado procesos de revisión crítica de sus pasadas dictaduras, baste recordar la emblemática imagen de Néstor Kirchner descolgando las fotografías de ex dictadores argentinos desde las paredes de la Escuela de Mecánica de la Armada en Buenos Aires, que luego pasó a ser un espacio de memorias a cargo del Estado y organismos de la sociedad civil. Y también el artículo 15 de la Ley de la Memoria Histórica de España, que establece el retiro de “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”. Tras la caída del bloque soviético, varias estatuas de Lenin, Stalin y otros líderes, fueron destruidas, la imagen del gran Lenin viajando por el aire en la película Good Bye Lenin, resume esa tendencia que se ha replicado en distintos países de Europa oriental. En Chile, hace poco en la comuna de Providencia se restituyó el nombre original de la calle Nueva Providencia, bautizada 11 de septiembre por la dictadura.

Estas acciones no sólo desautorizan públicamente un tipo de recuerdo, sino que por lo general plantean una nueva relación con el pasado, es decir una nueva memoria, borrando las huellas de los actos públicos impositivos de la anterior, como son las estatuas, las placas, los nombres de calles, etc. y promoviendo el olvido sobre lo que en esos lugares alguna vez hubo. Pero, ¿por qué borrar las huellas de aquellos objetos y marcaciones? En otros contextos el retiro de estatuas ha provocado debates que plantean la alternativa de dejar los pedestales vacíos con una explicación de lo que allí había y por qué razones fue retirado, revelando así las disputas sobre el pasado, e indicando que alguna vez hubo una memoria de la infamia que ha sido vencida.

Algunos pensarán que no es necesario recordar la infamia porque basta con disponer de nuevos monumentos en homenaje a las víctimas, como ha venido ocurriendo hasta la fecha, sin embargo ¿qué marcaciones subsistirán para comprender por qué han sido necesarios esos homenajes?, y luego ¿dónde buscaremos las filiaciones de grupos específicos (que siguen entre nosotros), articuladores de monumentos públicos que glorificaban a la dictadura, si hemos borrado todas las huellas de esas acciones? Es obvio que la Declaración de principios de RN no es la única evidencia de su filiación dictatorial, sin embargo omitirla es intentar amputar una expresión pública de su origen, como sería proceder a “limpiar” el territorio de las marcas públicas de la dictadura, como si esta nunca hubiese existido. Propongo que sólo el pedestal de la estatua de Merino se mantenga en pie junto a una lectura adicional sobre los motivos de su remoción, como testimonio de que este presente ha demandado una nueva relación con el pasado.

Pinochet Estatua